banner blog

Interés General

Lavado de manos es vital para evitar la hepatitis A

hepatitis

La Seremi de Salud hizo una llamado a extremar medidas de prevención para evitar futuros contagios de hepatitis A, tras la muerte de una mujer de 22 años, ocurrida el martes en el Hospital Guillermo Grant Benavente.

En la Región, ya se han presentado 161 casos, un tercio más de lo registrado a igual fecha el año pasado, contagios cuyo mecanismo de transmisión es fecal–oral, vía consumo de agua o alimentos contaminados, falta de higiene y contacto con deposiciones.

Por lo tanto, las medidas de prevención, en tanto, dicen relación con lavado frecuente de manos, manipulación segura de agua y alimentos, vacunación, además de evitar contacto con deposiciones en relaciones sexuales.

El contagio de la mujer se debería, según la unidad de Epidemiología de la Seremi de Salud, al consumo de mariscos crudos, por lo que se fiscalizó el sector Punta Quidico, donde se detectaron deficiencias sanitarias que, además, afectaron a la pareja y a un hermano de 12 años de la fallecida. Ambos se encuentran en buenas condiciones de salud.

Héctor Muñoz, seremi de Salud, dijo que, tras el brote intrafamiliar, se tomarán medidas de vacunación y se educará al curso del establecimiento del menor y se hará una capacitación de buenas prácticas en la caleta.

Andrea Silva, asesora de Epidemiología de la Seremi de Salud, dijo que el trabajo de la autoridad sanitaria en control de brote se ha centrado en educación sanitaria ambiental a la población, notificación oportuna de casos para hacer bloqueo a contactos menores de 40 años dentro de los 15 días desde los primeros síntomas y la incorporación de la vacuna contra la Hepatitis A en lactantes al cumplir 18 meses.

17/04/2019

Fuente de información

Compartir

El padre que ha impulsado un proyecto de ley para que los baños de hombres tengan cambiadores de pañales

pañales

Donte Palmer subió varias fotografías en 2018 para concienciar sobre la diferencia entre los baños de hombres y mujeres

Donte Palmer, un padre de 31 años residente en San Agustín, Florida, EE.UU., tenía su propia técnica: se ponía de cuclillas en el suelo de un baño público, colocaba a su niño sobre su regazo y le cambiaba el pañal sucio.

Cuando su hijo mayor le hizo una fotografía en esa postura, Palmer comenzó a reflexionar sobre lo común que era entrar a un baño de hombres con una bolsa de pañales y un niño o niña y descubrir que no había mesas para el cambio de muda.

El hombre publicó la foto en Instagram y Facebook en septiembre de 2018 para crear conciencia sobre el tema. La imagen supera los 9.000 'me gusta' y contiene miles de mensajes de padres de todo el mundo mostrando su apoyo.

Se creó el hashtag #SquatForChange, en el que otros progenitores mostraban su particular «modus operandi» a la hora de cambiar pañales en baños públicos masculinos. En 2015, el popular actor Ashton Kutcher también lo denunciaba.

Meses después, una senadora ha presentado un proyecto de ley relacionado con el Código de Construcción de Florida para que se incluyan mesas para cambiar a los bebés en los edificios de nueva construcción o que se realicen renovaciones sustanciales en ellos.

11/04/2019

Fuente de información

Compartir

Cosas que tocamos a diario y tienen gérmenes.

mucamas

El teléfono de la oficina mejor si no lo comparte con nadie

Todos ponemos mucho cuidado cuando utilizamos un baño público porque entendemos que los estándares de limpieza quizás no sean los mismos que cumplimos en casa, pero ¿De verdad estamos a salvo de bacterias y gérmenes en nuestro ámbito privado? La realidad es que a diario, tanto en el hogar como en el lugar de trabajo, estamos rodeados de virus y bacterias. La buena noticia, sin embargo, es que la ciencia los ha identificado y que en muchos casos extremar las pautas de higiene es suficiente para combatirlos

Por ejemplo, de nada sirve que no nos sentemos en un baño público si luego tiramos de la cisterna sin haber bajado la tapa. Las bacterias, al hacerlo, se dispersan en el aire en una especie de efecto aerosol. La parte positiva es que, en personas sanas, las probabilidades de contraer una infección por ello “son poco habituales”.

También hay que tener en cuenta que hay muchas otras superficies como grifos, encimeras o escritorios de trabajo que son caldo de cultivo para bacterias como el E.coli, que no causa graves enfermedades pero que es indicador de que hay restos de heces: “Gran parte de las infecciones intestinales se transmiten por vía digestiva, con los alimentos contaminados o con la suciedad de nuestras manos si han entrado en contacto con las heces de un enfermo”, explican los expertos. Es por eso por lo que lavarse las manos correctamente resulta fundamental –tanto en casa como en la oficina– para evitar este tipo de infecciones y también la propagación de otros virus como el de la gripe.

19/03/2019

Fuente de información

Compartir

Cómo usar correctamente los baños públicos.

uso correcto baño publico

Recomiendan seguir medidas de precaución para evitar enfermedades por bacterias

Aunque los baños públicos no son una de las principales fuentes de infecciones , es importante tomar medidas para evitar que las bacterias que sí habitan en estos lugares puedan causar estragos en la salud, ya que los baños públicos tienen una alta concentración de situaciones insalubres.

La contaminación de los baños públicos proviene de las heces humanas, según el médico Juan Alberto Martínez Andrade, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Para evitar la aparición de enfermedades por el uso de baños públicos se recomienda: Lavarse las manos ya que reduce hasta un 33 por ciento la posibilidad de infección de una persona aunado con el uso del gel alcoholado; así mismo exhortó a mantener las medidas higiénicas necesarias para el cuidado de la salud al usar los baños públicos con responsabilidad y con la precaución de que alguien más usará ese sanitario.

Los factores que pueden propiciar la aparición de enfermedades por el uso de baños públicos se debe a muchos factores, como las condiciones de higiene del establecimiento, falta de aseo que puede provocar muchas situaciones insalubres de enfermedad y probabilidad de contagios; también por falta de lavado de las manos de las y los usuarios.

El uso de sanitarios públicos es la posibilidad de contagio que sigue después de los desechos al aire libre, como por ejemplo problemas en la piel, infecciones por los tipos de bacterias que se encuentran en las heces fecales o bien, la fauna nociva que también se generan en lugares mal sanitizados, por ejemplo las moscas o cucarachas que son portadoras principales de diversas enfermedades.

07/03/2019

Fuente de información

Compartir

¿Cómo prevenir contagios en centros educativos?

centros educativos

Los establecimientos educativos son un foco de contagio de enfermedades, debido a que los niños comparten un mismo espacio y están en contacto permanente durante el juego y transporte escolar. Además, que su sistema inmune es más vulnerable al de un adulto, razón por la cual se enferman a menudo.

¿Cuáles son las enfermedades más comunes en la etapa escolar, y las medidas de prevención para evitar que éstas se propaguen? “Las enfermedades más comunes que se contraen en centros educativos son de tipo respiratoria, desde una gripe, resfríos, hasta bronquitis y neumonía; infecciones de la piel, molestias gastrointestinales como parasitosis, enfermedades eruptivas como varicela, entre otras. Éstas se pueden prevenir a través del cuidado de la salud del niño, la detección adecuada de la enfermedad y la buena higiene ” señaló el Doctor Gregory Celis, Director Médico de Laboratorios Bagó del Ecuador.

¿Cuáles son las enfermedades más comunes?

Debido a que los niños aún no desarrollan anticuerpos para la mayoría de enfermedades, es fundamental adoptar medidas de cuidado ante la exposición a gérmenes, virus y bacterias. Para que las enfermedades de origen infeccioso no sean un dolor de cabeza recurrente para los padres de familia.
Sin embargo, cuando éstas se dan, es importante detectar los síntomas para controlar el estado de la enfermedad, a fin de evitar su empeoramiento, y contagio masivo. El doctor Gregory Celis cita cuáles son las enfermedades más típicas de tipo infecciosa, que afectan a los niños, junto a los síntomas y las formas de contagio:
Conjuntivitis: Dada por el contacto de una persona contaminada a través de las secreciones conjuntivales u objetos contaminados. Genera lagrimeo, irritación, enrojecimiento de la conjuntiva, acompañado de ardor ante la luz y secreción.
Parasitosis: La transmisión se da vía oral-fecal. Se produce de manera directa cuando el niño se lleva las manos infectadas con heces a la boca, mientras que la indirecta cuando hay contacto con objetos contaminados con heces, como alimentos y agua. Provoca dolor abdominal, diarrea, nausea y vomito.

Parasitosis externas: Generalmente piojos y pulgas, a través del contacto directo persona - persona y también persona - animal. Ocasiona picazón en el área infectada, enrojecimiento y en ciertos casos dolor.
Hepatitis vírica: Dada por transmisión oral-fecal. Se presenta en forma repentina, con malestar general, fiebre, náuseas, vómito, sensación de fatiga y dolor abdominal. Su característica más común que el paciente adopte un color amarillento.
Infecciones víricas: Transmitidas a través de gotas de saliva al estornudar o toser. O simplemente al hablar o tocar una superficie contaminada.
Paperas: Provoca fiebre alta, inflamación de una o las dos glándulas salivales cerca de las orejas. Además de inflamación testicular (en el 20% de los niños) que si se controla a tiempo no producirá esterilidad.
Rubéola: Los síntomas aparecen en 2 o 3 semanas después de la exposición al virus. Incluye fiebre, dolor de cabeza, congestión nasal y secreciones líquidas, inflamación y enrojecimiento de los ojos, ganglios linfáticos agrandados y sensibles en la parte trasera del cuello y detrás de las orejas. Acompañado de un sarpullido fino y rosado que comienza en la cara y se disemina rápidamente hacia el torso y los brazos y piernas.
Sarampión: Los signos se dan entre 10 y 14 días después de la exposición al virus. Inicia con fiebre, tos seca, resfrío, dolor de garganta, ojos inflamados (conjuntivitis), hasta provocar manchas blancas diminutas con centro blanco azulado y fondo rojo dentro de la boca. Y el conocido sarpullido de manchas grandes y planas en la piel.
Varicela: Se presenta entre 10 y 21 días después de que el virus incuba. Las erupciones cutáneas o bultos rojos en la piel son el indicio más claro. Acompañado de fiebre, pérdida de apetito, dolor de cabeza, cansancio. Hasta desarrollar pequeñas ampollas llenas de líquido, que se rompen y forman costras que tardan varios días en curarse.
Gripe y resfríos: Estas dos enfermedades suelen confundirse. Un resfriado se manifiesta de forma lenta, mientras que la gripe aparece repentinamente con síntomas más fuertes; incluye secreción nasal, estornudos, dolor de garganta, fiebre, dolor de cabeza. Cabe señalar que, el contagio de estas enfermedades puede desencadenar en complicaciones más agudas como bronquitis y neumonía.

¿Cómo prevenir el contagio?

El especialista Gregory Celis explica que existen medidas eficaces para prevenir infecciones y contagios en el ámbito escolar.
Medidas de higiene: Tanto docentes como padres de familia deben inculcar a los niños hábitos como: baño diario, lavado de manos, ropa limpia, zapatos aseados, taparse la nariz y boca al estornudar. No llevarse objetos a la boca.
Asepsia en los espacios: Las instalaciones educativas deben mantenerse ventiladas. Las superficies limpias y desinfectadas.
Notificar a la escuela: Cuando el niño cursa una enfermedad se recomienda que permanezcan en casa, hasta su pronta recuperación acompañado de tratamiento médico. Estar al día en las vacunas: Es fundamental que los padres tengan al día su cartilla de vacunación, dotada por un médico general o el pediatra. Para prevenir enfermedades como: gripe, hepatitis B, varicela, sarampión, rubéola, paperas, diarrea por rotavirus, meningitis.
Educación permanente: Debe ir acompañada por médicos familiares del centro educativo, para que padres, docentes y estudiantes puedan detectar a tiempo la enfermedad y acuden a un centro de salud. Para recibir el tratamiento adecuado, sin incurrir a la automedicación.

26/02/2019

Fuente de información

Compartir

Con un estornudo, 100 mil gérmenes pueden viajar a 160 km/h.

estornudos

De acuerdo con un estudio científico, lo mismo puede suceder cuando tosemos. Los expertos crearon un dispositivo para estudiar esta forma de transmisión de enfermedades infecciosas.

La tos y los estornudos son formas de contagiar virus y bacterias que viajan en el aire que liberamos. Por eso, nos cubrimos cada vez que lo hacemos. Pero, ¿Sabemos qué tan lejos y rápido pueden viajar los gérmenes? Un grupo de científicos de la Universidad de Bristol (Inglaterra) está estudiando en profundidad esta forma de contagio y tiene la respuesta.

En un estornudo o tos pueden viajar cerca de 100 mil gérmenes a una velocidad de hasta 160 km/h. En las pequeñas gotas puede haber desde virus, como el de la gripe, hasta bacterias, como los Estreptococos pneumoniae, causantes de neumonías y sinusitis, entre otras enfermedades.

Como parte de esta investigación, los científicos desarrollaron un nuevo dispositivo para estudiar las infecciones en estas gotas microscópicas. “Este tipo de transmisión es muy importante porque no requiere de proximidad entre personas. Además, que las partículas sean tan pequeñas aumenta su potencial para penetrar en lo profundo de los pulmones”, declaró al medio Healthline Allen Haddrell, uno de los autores del artículo publicado en la revista científica Journal of the Royal Society.

El aparato que diseñaron será capaz de crear gotas microscópicas con composiciones determinadas por ellos. De esta manera, podrán monitorear la capacidad de infectar de los gérmenes. “Con esto conoceremos no solo la esperanza de vida de los microorganismos sino su interacción con las condiciones medioambientales, biológicas y físicas”, completó el especialista.

El objetivo final es comprender el funcionamiento de los mecanismos de diseminación de los virus y las bacterias para mitigar y hasta erradicar las enfermedades infecciosas.

21/02/2019

Fuente de información

Compartir

Los aviones son nidos de gérmenes, pero no peores que la oficina.

avion contaminado

Un estudio analizó más de 200 muestras de aire y material en las superficies como los cinturones de seguridad o las bandejas de los asientos, tomadas en diez vuelos transcontinentales. El resultado echa por tierra algunos mitos.

Se cree que viajar en avión expone a las personas a un alto riesgo de contagio, pero no es así. Los aviones tienen una mala reputación como incubadoras de toda clase de enfermedades. Sin embargo, un estudio demostró que, si bien como cualquier lugar cerrado dejan a las personas en la obligada compañía de los gérmenes de los demás, no son más peligrosos que los hogares o las oficinas. El trabajo del Instituto de Tecnología de Georgia y la Universidad de Emory estudió el microbioma (el conjunto de bacterias ambientales) de los aviones y halló que no es demasiado diferente de los microbiomas de las casas y los lugares de trabajo. "Los pasajeros de la aeronavegación no deberían sentir miedo por las historias sensacionalistas sobre los gérmenes en los aviones", dijo en un artículo para la publicación de Georgia Tech Vicki Stover Hertzberg, coautora de la investigación y profesora de la Escuela de Enfermería de Emory.

El estudio analizó 229 muestras del aire y las superficies, como la bandeja de los asientos. "Deberían reconocer que los microbios están en todas partes y que un avión no es mejor ni peor que un edificio de oficinas, un vagón del subterráneo, una casa o un aula", agregó. "Todos estos ambientes tienen microbiomas que se parecen porque los lugares están ocupados por personas".

Más de 3.000 millones de pasajeros por año viajan por aire. Se conoce, además, el papel de los viajes en la transmisión de pandemias. Y sin embargo, sólo se han documentado dos docenas de casos de contagio en un avión. La cabina de un avión es una muestra perfecta de ambiente artificial, pues hasta el aire se recicla.

"Con el objetivo de caracterizar el microbioma de la cabina de un avión, nuestro equipo hizo diez vuelos transcontinentales en los cuales se recogieron 229 muestras del aire y de las superficies que se tocan", explicó el artículo. Las bandejas de los asientos, los cinturones de seguridad y los picaportes de los baños fueron cuidadosamente registrados. "Aunque las cabinas de los aviones son ejemplos perfectos de un ambiente artificial, tienen rasgos únicos", según el trabajo. "Aire muy seco, frecuente densidad alta de ocupación, exposición a la microbiota de la atmósfera alta, largos periodos en los cuales los ocupantes tienen movilidad limitada", enumeró. La mitad del aire de una cabina se recicla pasándolo por un conjunto de filtros, mientras que la otra mitad se toma del exterior. Y si bien cada aerolínea tiene un protocolo diferente, todas en general desinfectan las superficies que tocan los pasajeros tras el aterrizaje de una aeronave.

Pasar cuatro o cinco horas en un avión no es más riesgoso que pasar 4 o 5 horas en una oficina.

La mayor parte de las bacterias que encontraron los investigadores provinieron de la piel y la boca de las personas; el resto eran las bacterias ambientales generales. Si bien las del aire eran distintas que las de las superficies, las distintas superficies resultaron contener ser las mismas bacterias.

"A pesar de la singularidad de la cabina de los aviones en tanto ambientes artificiales, nuestros hallazgos son asombrosamente coherentes con otros estudios recientes del microbioma de otros ambientes artificiales", concluyeron los científicos. A pesar del sensacionalismo detrás del negocio de desinfectantes de bolsillo, máscaras quirúrgicas y hasta pastillas anti-resfrío para llevar a un avión, "en cuatro o cinco horas que se pasan en un avión no hay más riesgo que en cuatro cinco horas que se pasan en una oficina", sintetizaron.

03/01/2019

Fuente de información

Compartir

Peligros a los que te enfrentas en un baño público.

baño contaminado

Es mejor tirar de la cadena una vez bajada la tapa y evitar tocar muchos elementos con las manos.

La hora de hacer uso de un baño público, son muchas las personas que deben vencer sus resistencias. El riesgo de contraer alguna enfermedad, en especial de carácter infeccioso, está ahí, pero es necesario saber que la piel es un poderoso aliado en la lucha contra los gérmenes y que, en términos generales, la presencia de bacterias perniciosas está más presente en elementos como grifos y encimeras que en la propia taza del inodoro.

La entrada de patógenos externos en el propio cuerpo es más probable a través de nariz, boca u ojos que por otras vías, y es más complicado que se transfieran al tracto urinario, digestivo o genital de forma directa. No obstante, si existe alguna herida abierta el riesgo sí es efectivamente mayor, por lo siempre es necesario aislar y proteger la piel que pueda estar en contacto con alguna parte del váter.

Sin embargo, sí es recomendable limpiar, con el propio papel higiénico, la taza del inodoro y no tocar con las manos aquello que no sea estrictamente necesario, puesto que ellas pueden ser, en ocasiones, los potenciales conductos para la llegada de agentes nocivos muy resistentes como los micrococos, estafilococos y estreptococos.

Existen dos medidas fundamentales para evitar la propagación de bacterias, y que no siempre se aplican, ya sea en baños públicos como los de domicilios particulares: bajar la tapa del váter una vez se haya hecho uso de él y lavarse las manos con jabón cuando se haya acabado.

En lo que se refiere al primer aspecto, es mucho mejor tirar de la cadena una vez bajada la tapa porque, al revés, miles de bacterias salen 'disparadas' hacia el exterior. En lo concerniente a la limpieza, los dispensadores de jabón son más beneficiosos que las pastillas, que pueden reunir muchos patógenos.

Otro de los elementos que pueden contener bacterias o que pueden actuar como “dispensadores” de las mismas -obviamente, esto también depende de la limpieza que se realice- es el secador de manos, por lo que nunca está de más llevar algún pañuelo o pequeña toalla de mano que sirva para secárselas.

Por último, no se aconseja estar de cuclillas sobre la taza o mantener posturas forzadas, puesto que esto impide orinar o hacer las necesidades de forma cómoda, factor que incide asimismo en un incremento del riesgo de contraer alguna infección. Al ralentizarse el ritmo, y cuanto más tiempo se pasa en el váter, aumentan las posibilidades de que las bacterias accedan al organismo.

26/12/2018

Fuente de información

Compartir

Las alcachofas de las duchas, nido de bacterias.

alcachofa contaminada

Un nuevo estudio publicado en la revista científica mBio señala el peligro higiénico que representan las alcachofas de las duchas.

Los investigadores del Cooperative Institute for Research in Environmental Sciences (CIRES) de la Universidad de Colorado han identificado al Mycobacterium, el único género de la familia de las Mycobacteriaceae, como la más abundante de las bacterias que crecen en el biofilm viscoso que recubre el interior de los cabezales de ducha. Y algunas de esas bacterias pueden causar enfermedades pulmonares como la tuberculosis o incluso la lepra.
Su estudio asegura que estos microorganismos son más frecuentes en los Estados Unidos que en Europa, que prosperan más fácilmente a través del agua del servicio municipal que en la que procede del pozo y que son especialmente comunes en los “puntos calientes” geográficos donde también son especialmente comunes ciertos tipos de dolencias causadas por microbacterias.

06/12/2018

Fuente de información

Compartir

¿Cuál es el animal que se cobra más vidas humanas?

repelente mosquito

El ranking aunque parezca increíble no está liderado por colmillos, garras o venenos, está encabezado por una criatura en extremo destructiva, que al final te diremos cual es (Aunque sospechamos que ya te lo imaginas).

Hoy queremos hablar del segundo lugar. El mosquito

Este pequeño insecto mata a más de un millón de personas cada año en todo el mundo debido a que es capaz de propagar peligrosas enfermedades a través de una pequeña picadura.

Malaria, Dengue, Fiebre Amarilla, Virus del Nilo Occidental, Chikungunya y Zika, enfermedades infecciosas que lamentablemente son muy difíciles de erradicar.

Consejos para prevenir contaminarse con streptococcus pyogenes

La contaminación surge a raíz de que los mosquitos para alimentarse succionan la sangre de una persona o animal enfermo, al hacerlo se contaminan a través de la sangre con los patógenos causantes de las enfermedades. El virus o parásito no daña al insecto, pero se reproduce dentro de él, de forma que cuando el mosquito vuelve a picar, puede transmitir la enfermedad a su nueva víctima.

En varios países de clima tropical que es donde más proliferan las más de 200 clases de mosquitos, se difunde el uso intensivo de repelentes de insectos, los cuales se encuentran elaborados con DEET (N,N-diethyl-m-toluamide ), componente que interfiere con las neuronas y los receptores en las antenas y la boca de los mosquitos evitando que detecten sustancias químicas que los atraen como ácido láctico y dióxido de carbono.

El uso de este producto puede salvarte de contraer varias enfermedades peligrosas mientras disfrutas de la belleza de la naturaleza. Úsalo

Por cierto, no lo hemos olvidado - el ranking está liderado por el ser humano :(

27/9/2018

Fuente de información

Compartir

Consejos para prevenir contaminarse con streptococcus pyogenes.

consejos para prevenir pyogenes

La mejor forma de prevenir la faringitis estreptocócica, es tener buena higiene, al ser el streptococcus pyogenes una bacteria muy contagiosa a veces logra contaminar aunque hayas tomado precauciones meticulosas.

Te damos los siguientes consejos para evitar contaminarte.

Síntomas de infecciones causadas por streptococcus pyogenes

1) Lávate las manos con jabón bastante frecuencia, anima a los pequeños de la casa a hacerlo.
2) Lleva alcohol en gel en tu bolso, mochila o cartera
3) Antes de preparar comidas familiares lávate las manos con agua caliente y jabón antibacterial
4) Es importante enseñar a los pequeños de la casa que hayan estado enfermos a taparse la boca al toser o estornudar
5) Evita tocar pañuelos o ropa sucia que hayan sido usados por los miembros de la familia que tuvieron la infección.
6) Lava la vajilla con agua caliente y jabóndespués de usarla.
7) Cuida tu alimentación, come de forma saludable.
8) Desecha tu cepillo de dientes dos días después de que hayas comenzado el tratamiento con antibióticos para evitar volver a infectarte.
9) Evita la exposición al humo de cigarrillo que aumenta las probabilidades de contraer una faringitis estreptocócica.
10) Las bacterias estreptocócicas también pueden infectar la piel. Es importante mantener los cortes y los rasguños limpios y cubiertos con una venda, especialmente si estás cerca de personas contagiadas.

11/9/2018

Fuente de información

Compartir
newsletter

¡Quiero recibir las novedades!
Complete el campo y subscríbase a nuestro Newsletter